Con una rosca de 306 kilos, actividades para toda la familia y fuerte protagonismo de emprendedores locales, la ciudad celebró una jornada que también tuvo su réplica solidaria en Colonia Ovejero.
En el marco de una nueva edición de La Revuelta, Catriel vivió una jornada que sintetiza el rumbo que busca consolidar la comunidad: más encuentro, más trabajo colectivo y una identidad local en crecimiento.
Uno de los grandes atractivos fue la elaboración de una imponente rosca de Pascua de 306 kilos, realizada íntegramente por pasteleras y emprendedoras gastronómicas de la ciudad. Patricia Sosa, Analía Giménez, Ana María Sguerzo, Marilú Diez, Nora Cáceres, Laura Mansilla, Marcela Ojeda, Romina Parra, Marcelo Bobado y Yanel Novoa fueron protagonistas de esta producción que puso en valor el talento local.
El proceso comenzó el sábado con el amasado y horneado, y continuó el domingo con la decoración y el armado final. El resultado no solo fue un producto de gran magnitud, sino también un símbolo de trabajo conjunto que alcanzó a más de 800 vecinos y vecinas que se sumaron a compartir el momento.
La jornada incluyó además una variada agenda de actividades: una búsqueda del tesoro con más de 80 premios, una clase magistral del chef local Juan Solorza —quien compartió técnicas y saberes culinarios en una propuesta abierta— y la distribución de chocolate caliente para todos los presentes.
En paralelo, el espíritu de celebración también llegó a Colonia Ovejero, donde el municipio compartió las Pascuas con la comunidad. “Vivimos una hermosa jornada junto a la comunidad de Colonia Ovejero, celebrando las Pascuas con alegría y encuentro”, señalaron desde la comuna.
Durante el encuentro, la junta vecinal realizó la entrega de los tradicionales huevos de Pascua, mientras que la intendenta Daniela Salzotto participó activamente repartiendo presentes a los niños y niñas de la colonia. La jornada se completó con chocolate caliente y diversas actividades recreativas, consolidando un espacio de unión y disfrute para las familias.
Así, entre producción local, participación comunitaria y presencia territorial, Catriel reafirmó una forma de celebrar que pone en el centro a su gente.










