Los fondos se dividirán en U$S 60 millones para digitalizar la red sanitaria provincial y U$S 85 millones para infraestructura productiva y riego. Pese al anuncio oficial, desde ASSPUR salieron al cruce: aseguran que la tecnología “no sirve” si continúan los bajos salarios y la renuncia masiva de profesionales, en medio de la emergencia por la falta de médicos en el interior.
En el marco de una gira por los despachos de la Ciudad de Buenos Aires, el gobernador Alberto Weretilneck se reunió con Toto Caputo para firmar la autorización final de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que habilitará inversiones por U$S 145 millones en Río Negro. Los fondos frescos estarán destinados a modernizar el sistema sanitario y fortalecer la infraestructura productiva de la provincia, aunque el anuncio oficial rápidamente encendió las alarmas en el sector gremial.
En rigor, el paquete financiero se divide en dos grandes créditos. El primero, por U$S 60 millones, tiene como eje la transformación del sistema público de salud a través de la digitalización de la red provincial. El programa contempla mejoras integrales en equipamiento, infraestructura y conectividad, con impacto directo en 36 hospitales y 191 centros de atención primaria distribuidos en todo el territorio. Según detallaron fuentes oficiales, la iniciativa beneficiará a más de 7.000 profesionales e incorporará herramientas de telesalud para facilitar el acceso a consultas en zonas alejadas. Además, se prevé la adquisición de tecnología biomédica de punta para áreas críticas como terapias intensivas, quirófanos y servicios de diagnóstico, lo que posicionaría a Río Negro entre las jurisdicciones más avanzadas del país en salud digital.
El segundo financiamiento, por U$S 85 millones, estará enfocado en infraestructura productiva. Entre las obras planificadas se destacan la modernización del sistema de riego del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI), trabajos en Guardia Mitre y la ampliación de áreas productivas en Margen Norte y Negro Muerto. El esquema también contempla herramientas para la gestión del riesgo agropecuario frente a sequías, nevadas y la prevención de incendios, además de incluir financiamiento para mallas antigranizo, una demanda histórica del sector frutícola.
Rutas, trenes y energía
Más allá de los créditos, la agenda entre Weretilneck y Caputo incluyó temas estratégicos para la conectividad y la economía regional. El gobernador planteó la necesidad de avanzar en la transferencia de rutas nacionales a la órbita provincial, una propuesta que recibió una respuesta favorable por parte de Caputo, quien ya había abordado la cuestión en conversaciones previas con Diego Santilli. También se analizó la reactivación del Tren del Valle, considerado clave para la integración regional, y se repasaron proyectos energéticos y mineros como el oleoducto VMOS, el desarrollo de Gas Natural Licuado (GNL) en la costa atlántica y la exportación de minerales desde Calcatreu.
La dura respuesta del gremio de salud
Sin embargo, mientras el Gobierno de Río Negro promociona la millonaria inversión en tecnología, la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASSPUR) advierte que la verdadera emergencia pasa por otro lado: la falta de profesionales en los hospitales públicos. El reclamo de vecinos de Chimpay por la ausencia de médicos reavivó el debate y el gremio salió a criticar el discurso oficial.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, ASSPUR cuestionó que la incorporación de tecnología no resolverá los problemas estructurales de la salud pública mientras continúe la pérdida de médicos, enfermeros y demás trabajadores que abandonan los hospitales por los bajos salarios y las deficientes condiciones laborales.
“¿De qué sirve una salud digital si cada vez hay menos profesionales para atenderte?”, planteó el sindicato en una publicación que generó inmediata repercusión. Desde la organización remarcaron que la problemática central no pasa por la compra de computadoras o software, sino por la salida constante de trabajadores que ya no pueden sostener económicamente a sus familias con los haberes que perciben en el sector público.










