La promesa se repite desde hace más de una década. Vaca Muerta sería la llave del desarrollo argentino, el motor de una nueva industrialización, la fuente de miles de empleos de calidad y la plataforma que permitiría superar la histórica restricción externa que condiciona el crecimiento económico del país.
Sin embargo, el último informe elaborado por Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES), publicado en junio de 2026, plantea una conclusión diametralmente opuesta. Lejos de representar un proyecto nacional de desarrollo, sostiene que el megayacimiento neuquino terminó consolidándose como el principal sostén económico del programa político de Javier Milei y como la pieza central de una transformación mucho más profunda: el paso de una economía industrial compleja hacia una economía de enclave orientada casi exclusivamente a la exportación de recursos naturales.
La tesis del documento es contundente. El extraordinario crecimiento de Vaca Muerta no estaría resolviendo las debilidades estructurales de la economía argentina. Por el contrario, las estaría ocultando temporalmente mediante el ingreso de divisas financieras, mientras se profundizan la desigualdad social, la concentración económica y la dependencia de los mercados internacionales.
El corazón energético del país
Los números productivos son elocuentes.
Durante los últimos doce meses, la extracción de petróleo aumentó un 39 % y la producción de gas un 13 %. Hoy Vaca Muerta aporta alrededor del 70 % del petróleo y el 68 % del gas producido en Argentina.
La actividad convencional continúa declinando mientras el desarrollo no convencional concentra prácticamente todas las inversiones del sector. Según el informe, nueve de cada diez dólares invertidos en exploración y producción durante 2025 tuvieron como destino Neuquén y los desarrollos shale.
No se trata únicamente de un fenómeno productivo.
Es también una concentración territorial del capital, de la infraestructura, de la renta y de las decisiones económicas.
Mientras buena parte del país atraviesa una prolongada caída del consumo, pérdida del empleo registrado y deterioro del poder adquisitivo, la Cuenca Neuquina concentra inversiones multimillonarias en perforación, ductos, terminales portuarias y proyectos exportadores.
El RIGI: un cambio de reglas para las grandes corporaciones
La consolidación de este modelo no puede entenderse sin el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incorporado mediante la Ley 27.742.
El régimen garantiza durante treinta años estabilidad normativa y amplios beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para inversiones superiores a los montos establecidos por la ley. Su objetivo declarado es atraer capitales internacionales hacia sectores estratégicos como energía, petróleo, gas, minería e infraestructura. (Wikipedia)
Durante 2025 y 2026 el Gobierno profundizó esa estrategia ampliando el alcance del régimen para proyectos vinculados al desarrollo hidrocarburífero, una decisión que diversos analistas consideran especialmente favorable para Vaca Muerta debido a los elevados montos de inversión y a la necesidad de ampliar la infraestructura de evacuación de petróleo y gas. (Río Negro)
Para el Ejecutivo nacional, el RIGI constituye una herramienta indispensable para acelerar inversiones que Argentina difícilmente podría financiar con recursos propios.
Para los autores del informe de EJES, en cambio, representa la institucionalización de un modelo que prioriza la rentabilidad del gran capital sobre la construcción de cadenas industriales nacionales y limita la capacidad futura del Estado para modificar las reglas de juego.
Los dólares que sostienen el esquema económico
El informe sostiene que el verdadero aporte de Vaca Muerta durante la administración Milei no fue solamente el superávit energético.
Las exportaciones crecieron y el balance comercial del sector generó aproximadamente 11.000 millones de dólares.
Pero, según EJES, el dato determinante fue otro.
Desde diciembre de 2023 las empresas petroleras incorporaron alrededor de 13.000 millones de dólares mediante endeudamiento externo.
Esos recursos —afirma el estudio— permitieron sostener el equilibrio cambiario que constituye uno de los pilares del programa económico oficial.
Los investigadores advierten que esos dólares no ingresan para permanecer dentro del circuito productivo nacional sino como financiamiento destinado a sostener operaciones empresariales y facilitar posteriormente la remisión de utilidades.
En otras palabras, el informe interpreta que Vaca Muerta no funciona únicamente como una plataforma exportadora de hidrocarburos, sino también como el principal proveedor de divisas financieras que permiten mantener estable el esquema cambiario.
El mapa empresarial
La expansión de Vaca Muerta también modificó el mapa del poder económico argentino.
El desarrollo del shale está encabezado por YPF junto a grandes compañías internacionales como Chevron, Shell, ExxonMobil (hasta el proceso de venta de activos anunciado por la empresa), TotalEnergies, Vista Energy, Pan American Energy, Pluspetrol, Tecpetrol y Pampa Energía, entre otras operadoras que participan en distintos bloques de la formación.
La presencia de estas empresas explica el enorme flujo de inversiones registrado durante los últimos años y la creciente internacionalización del negocio energético.
El Gobierno sostiene que esa participación es indispensable para transformar a Argentina en un exportador global de petróleo y gas.
El informe de EJES, por el contrario, interpreta que el creciente peso de las corporaciones multinacionales incrementa la dependencia financiera del país y fortalece un modelo económico orientado prioritariamente hacia los mercados externos.
Neuquén: riqueza récord, desafíos persistentes
Neuquén exhibe algunos de los indicadores económicos más dinámicos del país.
La actividad hidrocarburífera impulsó el crecimiento del empleo especializado, elevó la recaudación provincial y multiplicó la demanda de infraestructura.
Pero también generó fuertes tensiones.
El crecimiento poblacional acelerado incrementó el déficit habitacional, elevó el costo del suelo urbano, presionó sobre los servicios públicos y profundizó las desigualdades entre las localidades vinculadas al desarrollo petrolero y el resto de la provincia.
Municipios como Añelo, epicentro operativo de Vaca Muerta, enfrentan desde hace años el desafío de acompañar un crecimiento demográfico mucho más veloz que la capacidad de expansión de la infraestructura urbana.
Río Negro: el nuevo corredor exportador
Si Neuquén concentra la extracción, Río Negro se perfila como la puerta de salida hacia los mercados internacionales.
La construcción del sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la terminal petrolera de Punta Colorada y los proyectos vinculados al gas natural licuado modifican el perfil estratégico de la provincia.
El objetivo es transformar la costa rionegrina en uno de los principales puertos exportadores de hidrocarburos del Atlántico Sur. (Wikipedia)
Pero esa transformación también abrió un intenso debate ambiental.
Organizaciones sociales, científicas y ambientalistas cuestionan especialmente la modificación de la legislación que protegía al Golfo San Matías, al considerar que la habilitación de infraestructura petrolera incrementa los riesgos sobre uno de los ecosistemas marinos más valiosos de la Patagonia. (Wikipedia)
El costo ambiental del shale
La expansión del fracking continúa siendo objeto de controversia.
Entre las principales preocupaciones señaladas por organismos científicos y organizaciones ambientales figuran el elevado consumo de agua, la generación de residuos especiales, las emisiones fugitivas de metano, el riesgo de contaminación de acuíferos en caso de fallas operativas y la creciente fragmentación territorial provocada por la apertura de caminos, ductos y locaciones de perforación.
Las empresas sostienen que la actividad opera bajo estrictos protocolos ambientales y controles provinciales.
Los críticos responden que el ritmo de expansión supera la capacidad estatal de fiscalización y que los impactos acumulativos aún no han sido plenamente evaluados.
La discusión de fondo
El debate ya no gira únicamente alrededor del petróleo.
La verdadera discusión consiste en determinar qué tipo de país construye la renta energética.
El Gobierno afirma que Vaca Muerta constituye la plataforma que permitirá estabilizar la macroeconomía, incrementar las exportaciones y atraer inversiones sin precedentes.
El informe de EJES sostiene exactamente lo contrario: que la creciente dependencia de un único complejo exportador convierte a la Argentina en una economía cada vez más vulnerable a los precios internacionales, con menor capacidad industrial y mayor concentración de la riqueza.
Las cifras muestran una realidad difícil de discutir: nunca antes Vaca Muerta produjo tanto petróleo, tanto gas y atrajo semejante volumen de inversiones.
La discusión política comienza después de ese dato.
Porque la pregunta ya no es cuánto produce Vaca Muerta.
La pregunta es quién captura esa riqueza, cómo se distribuye, qué impactos deja sobre los territorios y si esa extraordinaria renta energética será capaz de traducirse en desarrollo para la mayoría de los argentinos o quedará concentrada en un reducido conjunto de empresas y actores financieros.
(Con información y cuadros de “ejes.org.ar- Observatorio Petrolero Sur)














NOTA: Los DATOS para la elaboración de los gráficos y tablas fueron extraídos del sitio web de la
Secretaría de Gobierno de Energía.
EXTRACCIÓN NO CONVENCIONAL refiere a la técnica empleada en aquellos reservorios
de hidrocarburos caracterizados por la presencia de areniscas o arcillas muy compactadas de
baja permeabilidad y porosidad que impiden que el fluido emigre naturalmente y por lo cual la
extracción resulta posible únicamente mediante el empleo de la fractura hidráulica. Esta
técnica es conocida como “fracking”.
Extracción en VACA MUERTA abarca la totalidad de la extracción no convencional de la
Cuenca Neuquina.
Para determinar el nivel de EXTRACCIÓN POR EMPRESA se tuvo en cuenta su participación
en cada una de las áreas.










