Guillermo Mamani analizó en Resumen Latinoamericano la crisis boliviana, el rol de los pueblos originarios y las tensiones políticas que atraviesan al país
El periodista Guillermo Mamani, director del periódico Renacer y referente de la colectividad boliviana en Argentina, sostuvo que la actual crisis política y social en Bolivia “es la punta del iceberg de un conflicto histórico” atravesado por disputas de poder, racismo estructural y resistencia indígena-popular. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Carlos Aznárez en el canal Resumen Latinoamericano.
Mamani señaló que las protestas y movilizaciones que se desarrollan en Bolivia no pueden entenderse únicamente desde la coyuntura política actual, sino como parte de un proceso histórico de larga duración vinculado a la exclusión de los pueblos originarios y al dominio de sectores vinculados históricamente al poder económico y político.
“Hay un racismo estructural no solamente en Bolivia, sino en todo el continente”, afirmó el periodista, quien remarcó que quienes hoy sostienen las protestas y enfrentan la represión “son campesinos indígenas y trabajadores sindicalizados”. En ese sentido, sostuvo que las masacres de 2019 y la violencia estatal reciente afectan principalmente a los sectores populares indígenas.
Durante la entrevista, Mamani aportó una lectura centrada en las tensiones raciales y sociales dentro de Bolivia. Explicó que incluso personas de origen indígena que logran ascenso social o formación universitaria en las ciudades “pasan a identificarse con los sectores de poder”, reproduciendo lógicas de discriminación histórica.
El director de Renacer también vinculó el actual escenario político con el conflicto histórico entre el occidente y el oriente boliviano, particularmente con los sectores de Santa Cruz, a los que acusó de sostener aspiraciones secesionistas desde hace décadas. Según indicó, esos grupos “volvieron al poder” tras el gobierno de facto de Jeanine Áñez y luego mediante el triunfo electoral de Rodrigo Paz Pereira, a quien calificó como representante de un proyecto neoliberal respaldado por Estados Unidos.
Mamani cuestionó además el rol de Washington en la situación boliviana y aseguró que el gobierno actual cuenta con apoyo del Departamento de Estado y de la DEA. “Ya hay indicios de que no va a haber una renuncia sin que corra sangre indígena”, advirtió.
En otro tramo de la entrevista, el periodista analizó el desgaste político de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo (MAS), señalando que tanto la derecha como sectores internos del oficialismo impulsaron mecanismos de proscripción y “golpes blandos” para desplazar al exmandatario del escenario político.
A su vez, describió un escenario de fragmentación y crisis de representación en Bolivia. Según explicó, los liderazgos tradicionales atraviesan un momento de debilitamiento y las decisiones “empiezan a tomarse desde las bases y las asambleas”. Aunque reconoció la emergencia de nuevas figuras políticas y sindicales, sostuvo que el principal liderazgo actual “es el de la movilización popular”.
“El pueblo boliviano tiene experiencia histórica de levantamientos y esto lo va a sostener”, expresó Mamani, aunque advirtió sobre la incertidumbre respecto al desenlace político del conflicto y las posibles negociaciones futuras.
El periodista también destacó la importancia de la batalla comunicacional y denunció la existencia de un “cerco mediático” sobre los hechos que ocurren en Bolivia. En ese marco, valoró el trabajo de medios alternativos y de algunos canales argentinos que comenzaron a cubrir las protestas.
Finalmente, Mamani confirmó que organizaciones de la colectividad boliviana en Argentina y movimientos sociales convocarán en los próximos días a una movilización desde el Obelisco hasta la Embajada de Bolivia en Buenos Aires para expresar respaldo a la resistencia popular boliviana.
“Lo que pasa en Bolivia es un ejemplo para toda Sudamérica”, concluyó.










