Vecinos denunciaron en redes sociales que la recolección de residuos resulta insuficiente en el complejo habitacional y alertaron sobre incendios reiterados en los contenedores. La situación genera riesgos sanitarios y ambientales en una zona de alta densidad poblacional.
Un video difundido en Facebook volvió a poner en evidencia el problema de la acumulación de residuos en el complejo habitacional conocido como “Las 400 Viviendas” de Catriel. Las imágenes muestran un contenedor incendiado mientras la basura arde en plena zona residencial, sin que hasta el momento se conozca quién o quiénes provocan el fuego.
Según denuncian vecinos del sector, la capacidad de los contenedores resulta insuficiente para la cantidad de residuos que se generan diariamente y la recolección se realiza únicamente dos veces por semana, los lunes y los viernes. Esa situación provoca que los residuos desborden y queden dispersos alrededor de los recipientes.
En el video, una voz relata con indignación: “Traen contenedores, se llenan, cambian dos veces por semana. Esto se llena todos los días y ahora le han dado para prender los fuegos. Vas al consorcio y te dicen que eso lo hace el municipio, que es la orden que tiene, dos veces por semana”.
El vecino también describe el malestar cotidiano que atraviesan quienes viven en el lugar: “Esto es en las 400, la gente lo ve que está lleno y siguen tirando basura igual. Todos los días lo mismo. Tenés que pelearte con los vecinos para decirles que no tiren mugre porque está lleno y ahora lo prenden fuego”.
La situación no solo genera molestias por los malos olores y la suciedad, sino que además implica un serio riesgo sanitario y ambiental. La permanencia prolongada de residuos en un sector con alta concentración de viviendas favorece la proliferación de roedores, insectos y bacterias, además de incrementar las posibilidades de enfermedades respiratorias y gastrointestinales.
A esto se suma el peligro de las quemas a cielo abierto. El humo tóxico que desprende la combustión de basura puede afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. Además, existe riesgo de propagación del fuego hacia vehículos, viviendas o espacios comunes del complejo habitacional.
Mientras crece la preocupación entre los vecinos, reclaman una mayor frecuencia en la recolección y medidas concretas para evitar que los contenedores continúen desbordados y convertidos en focos de incendio.










