Inicio / LOCALES / Catriel pone el cuerpo: con fondos propios tapa los baches de la Ruta 151 mientras el Estado Nacional abandona y 25 de Mayo mira para otro lado

Catriel pone el cuerpo: con fondos propios tapa los baches de la Ruta 151 mientras el Estado Nacional abandona y 25 de Mayo mira para otro lado

La Municipalidad ejecutó un nuevo operativo de emergencia ante el deterioro crítico de la calzada. Pero el mensaje es claro: no alcanzan los parches. A días de una nueva movilización del 26, la intendenta Salzotto desnuda la farsa de las “reparaciones profundas” de Vialidad y la tibia actitud de los intendentes vecinos que se rinden ante los relatos oficiales.

La Municipalidad de Catriel, a través de su Secretaría de Obras Públicas, volvió a salir a la Ruta Nacional 151. No por gusto, sino por pura necesidad y supervivencia. Con fondos y recursos propios, el Municipio ejecutó un nuevo operativo de bacheo en los sectores más críticos de un corredor que se cae a pedazos. Es una medida de emergencia para salvar vidas, pero también es la prueba más elocuente y dolorosa de un Estado Nacional que ha decidido mirar para otro lado.

El deterioro de la calzada es un peligro inminente para conductores y transportistas; un verdadero camino de muerte. Ante la inacción de los organismos competentes, Catriel hace lo que debe hacer: proteger a su gente. Desde el municipio agradecieron el trabajo coordinado de la Policía Caminera, la Dirección de Tránsito Municipal y Protección Civil, piezas fundamentales para garantizar la seguridad durante estas tareas que, lamentablemente, no dejan de ser un paliativo temporal.

Pero la paciencia tiene un límite, y ese límite se mide cada 26 de mes. Meses atrás, la intendenta Daniela Salzotto marcó una línea política inquebrantable: “No vamos a conformarnos con gestiones incompletas; hasta no ver iniciada la obra, seguiremos movilizándonos cada 26 de mes”. En Catriel, esto ya no es solo una consigna política, es una convicción colectiva. No hay anuncio que tape los cráteres de la ruta, ni promesa que reemplace una obra integral y definitiva.

La farsa oficial se desmorona sola en el asfalto. Meses atrás, desde el gobierno nacional y con el aplauso cómplice de algunos intendentes, se vendió el relato de una supuesta “reparación profunda” en el tramo Puente Dique–Cruce del Desierto. La realidad es implacable: fue un simple bacheo. Lo confirman los propios trabajadores de Vialidad Nacional, un organismo que hoy atraviesa un vaciamiento sistemático y alarmante. Despidos masivos, desvinculación de personal con experiencia y el intento de cierre de la Dirección Nacional son el verdadero rostro de la gestión nacional en materia de infraestructura.

Y en este escenario de abandono, duele más la traición de los pares. Resulta tan evidente como indignante la ausencia de representantes políticos de 25 de Mayo en los reclamos. Meses atrás se había acordado un frente común, con movilizaciones coordinadas cada 26. Un compromiso de papel que se evaporó ante la primera dificultad. La retirada temprana de los veinticinqueños dejó al descubierto una diferencia abismal: mientras Catriel pelea, otros se conforman con las migajas.

El intendente de 25 de Mayo, celebrando públicamente un “bacheo” como si fuera una reconstrucción, es el mejor ejemplo de esa rendición. Se eligió creer en los relatos edulcorados y las obras maquilladas antes que enfrentar la crudeza de una ruta detonada que amenaza la producción y la vida desde Cipolletti en adelante.

Frente a este horizonte oscuro, Catriel persiste. Porque cuando el Estado abandona, la dignidad de un pueblo se expresa en la calle. Y este próximo domingo 26 de julio, Catriel volverá a estar ahí. Insistiendo, reclamando, una y otra vez, hasta que la obra deje de ser una mentira oficial y se convierta en una realidad.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *