La mesa-tenista de Catriel conquistó el Aproximado Nacional tras una final de infarto donde salvó dos ‘match points’. Además, fue subcampeona en la categoría Mayores y recibió el elogio de los técnicos de la Selección Argentina, consolidando un 2026 perfecto pese a su reciente lesión.
El gimnasio “Torito Rodríguez” de la ciudad de San Martín fue el escenario de una de las gestas deportivas más recordadas del año para el tenis de mesa argentino. Entre el 4 y el 6 de septiembre, se disputó el Aproximado Nacional, un torneo organizado por la Federación Mendocina de Tenis de Mesa y fiscalizado por la FATM, que reunió a la flor y nata del deporte blanco nacional, sumando además la presencia de destacados exponentes del hermano país de Chile.
Sin embargo, la gran protagonista de la jornada fue la rionegrina Manuela “Manu” Pereyra, quien protagonizó un desempeño extraordinario, dejando en el suelo a sus rivales y ganándose el respeto y la admiración de todo el circuito.
Una final de infarto y corazón de campeona
El momento cumbre llegó en la final de la categoría Sub 23. Pereyra se enfrentó a la excelente jugadora bonaerense Abril Iwasa. El partido comenzó con un panorama desalentador para la rionegrina, que vio cómo su rival se adjudicaba los dos primeros sets (8-11 y 6-11).
Con el torneo en contra y enfrentando dos match points en su contra, Manu sacó a relucir su garra. Levantó el nivel, rompió la resistencia de Iwasa y logró una remontada histórica para quedarse con la medalla de oro con parciales de 8-11, 6-11, 11-8, 11-6 y un agónico 13-11 en el set definitivo.
Plata en Mayores y el guiño de la Selección
No conforme con el oro, en la exigente categoría Mayores “Todo Competidor”, Pereyra tuvo una actuación de altísimo nivel. Tras clasificar primera en su zona y golear 4 a 0 en la semifinal, cayó en la última instancia por un muy ajustado 4 a 2 frente a la experimentada Luciana Fruas Paz, de Santiago del Estero, llevándose una más que meritoria medalla de plata.
Tal fue el impacto de su juego que, al finalizar el torneo, los entrenadores de la Selección Mayor Argentina se acercaron a entrevistarla para reconocer su tremendo nivel y su mentalidad competitiva.
El regreso de una guerrera
Lo que hace que estos logros sean aún más monumentales es el contexto. Pereyra continúa en proceso de recuperación de una lesión en su brazo derecho, lo que la obligó a llegar al torneo con nulo entrenamiento físico-técnico. Pese a esto, pudo tutear de igual a igual a las mejores del país.
Con esta actuación, Manu no solo sumará una cantidad invaluable de puntos para el ranking nacional, sino que ratifica una racha increíble en este 2026: no ha bajado del podio en ningún torneo que ha disputado en el año.
Orgullo rionegrino
Visiblemente emocionada al finalizar la competencia, la campeona expresó su alegría por el resultado y por la respuesta física tras su lesión: “Me siento muy contenta con mi juego y con mi cuerpo, que respondió de la mejor manera. Lo más importante es que volví al circuito de la mejor manera. Es hermoso poder dejar nuevamente a Catriel y a Río Negro en lo más alto del podio. ¡Estoy Feliz!”, declaró entre aplausos.
Manuela Pereyra demostró que cuando hay talento, carácter y amor por la camiseta, no hay lesión ni adversidad que pueda detener a una campeona.










