Una médica denunció que el anegamiento de las calles afecta el funcionamiento de su consultorio y reclamó al municipio soluciones definitivas. Vecinos aseguran que los problemas de drenaje y mantenimiento se repiten cada vez que se registran precipitaciones intensas.
Cada vez que las tormentas dejan atrás la lluvia, en distintos sectores de Catriel reaparecen los reclamos por el deterioro y anegamiento de las calles. En numerosos barrios, la circulación peatonal y vehicular se vuelve prácticamente imposible, obligando a muchos vecinos a permanecer en sus hogares o modificar sus actividades habituales.
La situación afecta especialmente a quienes viven o trabajan en calles que se transforman en verdaderas lagunas luego de cada temporal. Uno de los casos que tomó estado público en las últimas horas es el de una profesional de la salud que denunció las dificultades que enfrentan tanto ella como sus pacientes para acceder a su consultorio.
A través de una publicación en su cuenta de Facebook, la médica expresó su malestar por una problemática que, según señaló, arrastra desde hace más de una década en el barrio donde reside. Explicó que hace tres años decidió invertir en la construcción de un consultorio propio, con el objetivo de brindar un espacio moderno y confortable para la atención de sus pacientes, pero que las condiciones de la calle terminan afectando seriamente esa tarea.
“Las profesionales que trabajan y los pacientes que vienen tienen que hacer una odisea para poder entrar. Una vergüenza”, manifestó en su descargo, acompañado por imágenes que muestran una importante acumulación de agua frente al establecimiento.
La profesional también aseguró haber realizado reclamos formales ante la gestión municipal anterior y la actual, sin obtener una solución definitiva. “No se puede vivir así y vivo a media cuadra de una escuela, tampoco vivo en el medio de la nada”, expresó.
En su mensaje, dirigido a la Municipalidad de Catriel y a la intendenta Daniela Salzotto, pidió que se realicen trabajos de mantenimiento adecuados para evitar que las calles vuelvan a inundarse cada vez que llueve. “Ni siquiera pido asfalto, solo que arreglen las calles como corresponde”, remarcó.
El problema de los anegamientos y las deficiencias en el drenaje urbano no es nuevo en la ciudad. Vecinos de distintos barrios vienen señalando desde hace años la falta de obras que permitan escurrir correctamente el agua de lluvia. En algunos sectores, sostienen, simples tareas de relleno y nivelación de las calles podrían reducir significativamente la formación de grandes charcos y mejorar la transitabilidad.
Mientras tanto, cada nuevo episodio de precipitaciones vuelve a poner en evidencia una problemática que afecta la calidad de vida de los vecinos y el normal desarrollo de actividades comerciales, educativas y profesionales en distintos puntos de Catriel.










