Deportistas de Catriel y 25 de Mayo dijeron presente en la travesía solidaria que unió Ingeniero Huergo y Villa Regina para concientizar sobre el cáncer.
Deportistas de la Asociación Amateur de Deportes Náuticos de Catriel (Río Negro) y 25 de Mayo (La Pampa), junto a la Escuela de Kayak “Aguas Coloradas”, participaron el domingo 22 de febrero de 2026 de la 4ª Bajada Rosa, una travesía náutica solidaria que se desarrolló desde la ciudad de Ingeniero Huergo hasta Villa Regina, bajo el lema “Rememos por la Vida”.
El evento, organizado por la agrupación Valkirias Rosas, reunió a más de 200 personas —en su amplia mayoría mujeres— y contó con la presencia de más de 140 embarcaciones, entre canoas, kayaks, piraguas, tablas y semirrígidos. La iniciativa tuvo como eje la concientización y el acompañamiento en la lucha contra el cáncer, en una jornada atravesada por el compromiso, la emoción y el espíritu solidario.
La actividad comenzó alrededor de las 10:00 horas con la bendición del párroco de Ingeniero Huergo. Posteriormente se dio inicio al recorrido náutico, que se extendió por aproximadamente 16 kilómetros río abajo. Durante la travesía, los participantes fueron escoltados por embarcaciones de la Prefectura Naval Argentina, medios de comunicación regionales y avionetas del Aeroclub de Villa Regina, lo que aportó un marco de seguridad y acompañamiento institucional al evento.
El arribo al predio del Club Náutico de Villa Regina se produjo cerca de las 13:00 horas. En tierra, los deportistas fueron recibidos por el intendente de la ciudad, Luis Horacio Albrieu, y por autoridades de la agrupación Valkirias Rosas. Allí se compartió un almuerzo con alimentos y bebidas regionales, se distribuyó la tradicional torta conmemorativa de la 4ª Bajada Rosa y se realizaron sorteos de artículos donados por instituciones, asociaciones y comercios locales.
El profesor Cristian Pereyra, referente de la Escuela de Kayak de Catriel y 25 de Mayo y de la Asociación Amateur de Deportes Náuticos de ambas localidades, destacó el profesionalismo de los organizadores y el compromiso de los deportistas que se sumaron a la causa. “Remar por la vida es mucho más que una consigna: es acompañar, visibilizar y sostener desde el deporte una lucha que atraviesa a tantas familias”, expresó.
La 4ª Bajada Rosa volvió a consolidarse como un clásico regional que combina actividad física, integración comunitaria y una fuerte impronta solidaria, reafirmando el poder del deporte como herramienta de concientización y encuentro.















