La Cámara del Trabajo de Cipolletti hizo lugar a la medida cautelar presentada por la Federación de Obreros y Empleados Municipales de Río Negro. El fallo demuestra que la organización sindical y la respuesta inmediata son las herramientas fundamentales para frenar los abusos patronales y defender la libertad sindical.
En una clara muestra de que la organización y la lucha gremial son el camino para defender los derechos laborales, la Federación de Obreros y Empleados Municipales de la Provincia de Río Negro logró un importante triunfo judicial. La Cámara del Trabajo de Cipolletti ordenó la inmediata reinstalación en sus funciones de un trabajador de la Municipalidad de Catriel y miembro de la Comisión Directiva de SOYEM Catriel, quien había sido exonerado de manera ilegal por el Ejecutivo local.
El fallo no solo revoca una decisión anterior, sino que deja al descubierto el accionar irregular de la patronal. El Municipio vulneró las garantías constitucionales de tutela y libertad sindical al despedir al dirigente sin haber tramitado el proceso de desafuero judicial, un requisito excluyente contemplado en el artículo 52 de la Ley Nacional de Asociaciones Sindicales N.º 23.551. La rápida respuesta del gremio, que no dudó en presentar la medida cautelar y llevar la pelea a la Justicia, fue clave para torcer el rumbo y amparar al compañero.
Desde la Federación celebraron el pronunciamiento judicial como una victoria colectiva que reafirma el poder de la unión de los trabajadores. “Este fallo pone un freno al accionar intempestivo de la patronal y ratifica la vigencia del marco normativo y constitucional —artículo 14 bis de la Constitución Nacional y Convenio 87 de la OIT— que protege a las y los representantes de los trabajadores”, sostuvieron desde el gremio.
Asimismo, desde la organización subrayaron que “restablecer los derechos de las y los trabajadores y garantizar el libre ejercicio de la labor gremial sin persecuciones ni arbitrariedades es un principio irrenunciable para toda la familia municipal rionegrina”.
Marcelino Jara, Secretario General de la Federación, destacó que este resultado es producto de la alerta, la solidaridad de clase y la decisión de no dar un paso atrás frente a los atropellos. “En la Federación estamos atentos a las decisiones arbitrarias que se toman en contra de los trabajadores y trabajadoras municipales. No podemos permitir que se vulneren derechos de nuestros compañeros y de quienes los representan”, afirmó Jara.
El caso de Catriel se convierte así en un ejemplo contundente y un mensaje para toda la clase obrera: frente a los abusos del poder ejecutivo local, la respuesta organizada, la asesoría legal gremial y la lucha colectiva son las únicas garantías reales para mantener los derechos en pie. Cuando los trabajadores se organizan y pelean por lo que es justo, la Justicia debe hacer valer la ley.









