Rumores de licitación direccionada, rebaja del 20% al 15% en regalías y graves cuestionamientos por inoperatividad y pasivos ambientales encienden la tensión política en 25 de Mayo. El proyecto ingresa esta semana a la Cámara y crece el malestar social.
La posibilidad de que Pampetrol se haga cargo de El Medanito, el principal sector productor de petróleo de La Pampa, desató una tormenta política en 25 de Mayo. En la ciudad petrolera por excelencia, la calle es un hervidero de versiones que apuntan a una presunta maniobra para dejar desierta la licitación original —que exigía un 20% de regalías— y habilitar un “Plan B” que permitiría a la empresa estatal provincial quedarse con el área pagando solo un 15%, un dato que muchos consideran sugestivo y difícil de explicar.
La sospecha central es que las condiciones del pliego habrían sido diseñadas con picardía para que ningún oferente pudiera cumplirlas, allanando así el camino a una adjudicación directa bajo términos más favorables para la empresa “salvadora”. En el trasfondo, los rumores señalan supuestos beneficios económicos para actores políticos y empresariales vinculados al poder provincial.
Pero la discusión no se limita al porcentaje de regalías. Los cuestionamientos más graves apuntan a la capacidad operativa de Pampetrol y al estado actual de las áreas que ya explota: El Puma, Rinconada Norte, El Jabalí, Los Caldenes y Salina Grande. Trabajadores y conocedores de la actividad, que hablan en reserva, describen un escenario de deterioro: caminos intransitables, locaciones cubiertas de maleza, instalaciones sin mantenimiento y una alarmante cantidad de pozos paralizados. Las fuentes de esta nota, nos compartieron una verdadera galería de fotos, que dan fuerza a los rumores para que se parezcan mucho a una verdad.
En Salina Grande, de 12 pozos existentes, apenas 4 estarían en funcionamiento. En El Puma, El Jabalí, Rinconada Norte y Los Caldenes —donde se contabilizan cerca de 100 pozos— casi el 48% estaría fuera de producción por falta de motores, tareas de pulling y mantenimiento básico. “Le sacan, le sacan, le sacan… pero cuando el pozo se paró, se paró y listo. No traen un pull, no hacen nada”, describen trabajadores de la zona.
A ello se suma otro dato inquietante: más de 40 pozos parados entre Salina Grande, El Puma, El Jabalí, Las Caldenes y Rinconada Norte, algunos de ellos con excelente potencial productivo que habría sido dejado caer por no reparar equipamiento mínimo. Para muchos petroleros, el anticipo de que Pampetrol podría operar El Medanito “al menos por dos años” no es una garantía sino una amenaza. “Eso es la muerte. En dos años funden todo”, advierten con crudeza.
Las críticas también alcanzan el plano social. Superficiarios rurales denuncian que desde hace más de cinco años les cortaron el suministro de energía que anteriormente garantizaban operadoras como Americas Petrogas y Tecpetrol hasta 2016. Personas mayores, sin recursos para sostener medicación ni servicios básicos, se habrían visto forzadas a abandonar sus puestos y trasladarse a 25 de Mayo. El desarraigo es otra cara del conflicto.
En paralelo, se multiplican las preguntas por el pasivo ambiental que dejaría PCR S.A. y que, según las versiones que circulan, Pampetrol no habría controlado adecuadamente durante años. ¿Quién se hará cargo de esos costos? ¿Quién asumirá la remediación si el área cambia de manos bajo condiciones poco claras?
Las críticas también alcanzan a la relación con su socio local, Ribeiro SRL, señalado en los corrillos como operador clave en varias áreas y, a la vez, uno de los principales adjudicatarios de obra pública provincial en los últimos años. La falta de licitaciones en algunos traspasos anteriores —como el reemplazo de Petrosol SRL por Ribeiro SRL— alimenta la narrativa de discrecionalidad.
En redes sociales, vecinos de 25 de Mayo comenzaron a expresar abiertamente su malestar con el gobierno pampeano y con los diputados que deberán tratar el proyecto esta semana en la Cámara. Acusan soberbia, falta de escucha y una decisión tomada de espaldas al pueblo y a los técnicos que conocen la actividad hidrocarburífera.
El eje político es contundente: si antes se defendía el 20% de regalías en nombre de los intereses pampeanos, ¿cómo se justifica ahora aceptar un 15% para la empresa provincial? ¿Cambió el criterio técnico o cambió la conveniencia política?
El Medanito no es un área menor. Es el corazón petrolero de la provincia. Y para muchos en 25 de Mayo, lo que está en juego no es una discusión partidaria sino el modelo de gestión de un recurso finito y estratégico. La memoria de 2004 —cuando la comunidad se movilizó en defensa de sus intereses— vuelve a mencionarse como antecedente.
Esta semana el proyecto ingresará formalmente a la Legislatura. Allí, con nombre y apellido, quedará expuesta la posición de cada diputado. En una provincia donde el petróleo no solo financia presupuestos sino también define poder, la disputa por El Medanito ya dejó de ser técnica: es política, económica y, sobre todo, profundamente social.
FOTOS QUE MUESTRAN LO QUE EN LA CALLE PARECEN SOLO RUMORES





































