La Municipalidad lanzó cuatro talleres gratuitos para jóvenes de 16 a 30 años. La iniciativa busca ofrecer herramientas de la economía del conocimiento y los oficios tradicionales para garantizar que las nuevas generaciones puedan construir su proyecto de vida sin tener que emigrar a grandes centros urbanos.
La Municipalidad de Catriel, a través del Área de Juventud, dio inicio a los cursos del programa “Impulsando Jóvenes”. La propuesta tuvo una convocatoria récord, logrando cubrir la totalidad de los cupos disponibles y demostrando el ávido interés de la juventud local por capacitarse.
Destinada a jóvenes de 16 a 30 años, la nueva edición incluye cuatro talleres de formación que combinan oficios tradicionales con las demandas de la era digital:
- Pastelería, a cargo de Norma Analía Jiménez.
- Gastronomía, con Carolina Rocca.
- Corte y confección, a cargo de Marisol Zúñiga.
- Sé tu propio CM (Community Manager), dictado por Gardel Muñoz y Ana Verdugo.
Desde el ejecutivo local celebraron el éxito de la convocatoria y aseguraron que “seguimos generando espacios de capacitación que brindan herramientas para que las juventudes puedan desarrollar sus proyectos y construir nuevas oportunidades en nuestra ciudad. ‘Impulsando Jóvenes’ es apostar por la formación, el conocimiento y el futuro de nuestras juventudes”.
Un nodo estratégico frente al desafío de la monoeconomía
Más allá de la oferta educativa, el programa responde a una necesidad estructural de la región. Catriel no es una ciudad aislada; es un nodo estratégico en la actividad hidrocarburífera —por su cercanía e influencia con Vaca Muerta— y agrícola de la provincia. Sin embargo, la historia de esa monoeconomía evidenció que el desarrollo integral requiere diversificar la matriz productiva, lo que a su vez obliga a diversificar la capacitación de sus jóvenes.

Uno de los mayores desafíos de las ciudades pequeñas es la migración juvenil hacia grandes centros urbanos, como Neuquén o Cipolletti, en busca de estudio y trabajo. Cuando un joven encuentra oportunidades de formación y trabajo en su propia ciudad, construye su proyecto de vida allí. Programas como este buscan exactamente eso: acompañar las ideas y el crecimiento local para que no tengan que irse para progresar.
Ahorro familiar y economía del conocimiento
El impacto de “Impulsando Jóvenes” también se mide en la economía doméstica. La capacitación local evita los altísimos costos de traslado, alojamiento y manutención que las familias de Catriel deberían afrontar si sus hijos tuvieran que formarse en otras ciudades.
Además, la inclusión del taller de Community Manager refleja una visión moderna: no toda la capacitación debe estar ligada a la industria tradicional o extractiva. Las ciudades pequeñas tienen un enorme potencial para ser altamente competitivas en la economía del conocimiento y el trabajo digital remoto.
Prevención social y cohesión comunitaria
Finalmente, la capacitación juvenil se consolida como una de las herramientas más efectivas de prevención social y construcción de ciudadanía. Mantener a los jóvenes articulados entre la educación, la formación laboral y el primer empleo genera “trayectorias protegidas”, reduciendo la vulnerabilidad social y alejándolos de contextos de riesgo.
Un joven que se siente útil, capacitado y con un horizonte laboral claro, adquiere un sentido de propósito que lo transforma en un agente activo del desarrollo comunitario, participando con mayor fuerza en la vida cultural, deportiva y social de Catriel.










