El Gobierno levantó el congelamiento de sueldos del Gabinete en enero y habilitó aumentos que superan el 120% hasta mayo. Mientras el Presidente y su vice siguen sin subas, ministros, secretarios y subsecretarios vieron escalar sus ingresos tras dos años sin cambios, en un contexto de presión interna y ruido político.
(Data Clave).- El Gobierno de Javier Milei dejó atrás el congelamiento salarial que regía desde el inicio de la gestión y habilitó una recomposición fuerte para la cúpula del Poder Ejecutivo. Desde enero, los ingresos de ministros, secretarios y subsecretarios escalaron con subas que superan el 100% en pocos meses, mientras que el Presidente y Victoria Villarruel siguen sin modificaciones en sus haberes.
La decisión se formalizó el 2 de enero de 2026 mediante el DNU 931/2025, firmado por el propio Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro del Interior Diego Santilli. La norma no precisó porcentajes ni cifras finales, pero en la práctica implicó una recomposición significativa tras dos años sin ajustes.
El contexto político jugó su parte. Luego del triunfo en las legislativas de 2025 y con un escenario de menor actividad por el verano, el oficialismo avanzó con la medida en medio de reclamos internos por la pérdida de funcionarios que migraban al sector privado ante salarios poco competitivos.
Los números muestran la magnitud del cambio. Según los datos a los que accedió La Nación, los ministros pasaron de cobrar $3.584.006 en diciembre a $7.129.501 en enero. En febrero percibieron $7.272.091, en abril alcanzarán $7.902.331 y en mayo llegarán a $8.020.866. En paralelo, Adorni mantiene un salario equivalente al de un ministro, en medio de cuestionamientos judiciales por su patrimonio y viajes.
En el caso de los secretarios, el salto también fue marcado. De $3.282.709 en diciembre pasaron a $6.530.145 en enero y $6.660.748 en febrero. Para abril, el ingreso sube a $7.238.005 y en mayo llegará a $7.346.575. Los subsecretarios, por su parte, pasaron de $2.981.513 a $5.930.989 en enero y continuaron con incrementos hasta alcanzar $6.672.510 en mayo.
La comparación marca el ritmo de la recomposición. Entre diciembre y febrero, el aumento fue del 102%. Si se toma abril, llega al 120% y en mayo alcanza el 123%. Incluso el salto inicial, entre diciembre y el primer cobro actualizado, rondó el 99%.
Mientras tanto, los sueldos de Milei y Villarruel permanecen congelados. El Presidente percibe $4.066.018 y la vicepresidenta $3.764.821, pese a que ella misma había expresado que su salario era bajo en relación a las responsabilidades del cargo.
En la Casa Rosada, la explicación que circuló apuntó a la pérdida frente a la inflación acumulada durante el congelamiento. En 2024, el índice cerró en 117,8% y en 2025 en 31,5%, mientras que en los primeros meses de 2026 sumó 5,9%. En ese marco, el Ejecutivo argumentó la necesidad de recomponer ingresos.
El decreto justificó la medida con un argumento técnico. “Un esquema de autoridades superiores profesionalizadas y adecuadamente remuneradas fortalece la integridad institucional del Estado nacional”, sostuvieron. También señalaron que el objetivo era garantizar salarios “adecuados, competitivos y coherentes con las responsabilidades asumidas” sin afectar la sostenibilidad fiscal.
La comparación con otros sectores deja ver diferencias. Hasta marzo, los senadores cobraban $11,6 millones y los diputados rondaban los $7 millones. En la Corte Suprema, un juez percibe un básico de $9.900.643. Muy por debajo, el Ripte marcó un promedio de $1.646.344 en enero, mientras que el salario medio estatal, según ATE, se ubica en $1.200.000, con pisos de $600.000.
El tema salarial se volvió un punto sensible para el oficialismo, que había construido parte de su discurso sobre la austeridad y el recorte a la dirigencia política. Durante meses, Milei evitó otorgar aumentos como señal hacia su electorado y como continuidad de sus críticas a lo que definía como “la casta”.
Sin embargo, el clima cambió con el correr del año. A la recomposición salarial se sumaron tensiones políticas y judiciales. La causa $LIBRA expuso vínculos entre el Presidente, su entorno y Mauricio Novelli, señalado en una presunta estafa. Desde el Gobierno insistieron en que el caso no tiene impacto electoral y rechazaron las acusaciones.
En paralelo, la situación de Adorni quedó bajo la lupa judicial por supuesto enriquecimiento ilícito, tras la difusión de su crecimiento patrimonial y viajes al exterior. A eso se sumaron investigaciones sobre créditos del Banco Nación otorgados a funcionarios y legisladores oficialistas, en un expediente que busca determinar si hubo trato preferencial.










