Entre la emoción de cada punto, los nervios de la competencia y la alegría de los objetivos cumplidos, la Escuela de Tenis de Mesa “José Figueroa Alcorta” definió a sus representantes para la cita provincial que comenzará el 7 de noviembre en Santa Rosa. Una jornada que dejó campeones, clasificados y suplentes, pero también una certeza: en el deporte, cada experiencia suma y cada esfuerzo tiene su recompensa.
Hay momentos en los que una pequeña pelota blanca puede despertar emociones enormes. Viaja de un lado al otro de la mesa, desafía reflejos, pone a prueba la paciencia y, en apenas unos segundos, puede transformar la tensión en una sonrisa o un punto perdido en una nueva oportunidad. Algo de todo eso se vivió el miércoles 14 de octubre en 25 de Mayo, La Pampa, donde el tenis de mesa tuvo una de esas jornadas que dejan mucho más que resultados.

Desde las 19, las instalaciones del Oratorio se convirtieron en escenario del selectivo local organizado por la Escuela de Tenis de Mesa “José Figueroa Alcorta”. Bajo la coordinación y supervisión del profesor Cristian Carlos Pereyra, los jóvenes deportistas se enfrentaron con un objetivo compartido: conseguir un lugar en la delegación que representará a la ciudad en los Juegos de Integración Pampeanos 2026, que comenzarán el próximo 7 de noviembre en Santa Rosa.
La competencia tuvo la intensidad propia de las grandes ocasiones. Cada saque exigió concentración, cada devolución reclamó reflejos y cada partido puso en juego no solo la preparación deportiva, sino también la capacidad de manejar los nervios, sostener la confianza y volver a intentarlo cuando las cosas no salían como se esperaba.
Porque en el tenis de mesa, como en tantas otras disciplinas, la diferencia puede estar en un detalle. Una pelota que roza el borde, un movimiento calculado a último momento o la decisión de arriesgar cuando el marcador aprieta. Y detrás de cada punto hay horas de entrenamiento, aprendizajes compartidos y una ilusión que crece con cada encuentro.
Las chicas: talento, perseverancia y dos pasajes a Santa Rosa
La rama femenina tuvo tres protagonistas que defendieron sus posibilidades con entusiasmo y determinación. Al final de la jornada, Emma Martini se quedó con el primer puesto y obtuvo el reconocimiento como campeona del selectivo. Será la primera paleta femenina de 25 de Mayo en los Juegos de Integración Pampeanos.
El segundo lugar fue para Victoria Gabriela Díaz, quien también aseguró su clasificación y viajará a Santa Rosa como segunda paleta del equipo veinticinqueño.
Mía Ailín Serraino completó el podio con el tercer puesto y quedó designada como primera suplente de la selección femenina. Su participación también forma parte de una experiencia que fortalece el crecimiento deportivo y mantiene viva la posibilidad de integrar la delegación.
Tres jóvenes, tres recorridos y una misma pasión por una disciplina que exige precisión, velocidad y una gran fortaleza mental.
En la rama masculina, cada punto contó
La competencia masculina también ofreció partidos disputados y una clasificación que exigió concentración hasta el final.
Mirko Villablanca se consagró campeón y será la primera paleta masculina de 25 de Mayo en los Juegos de Integración Pampeanos 2026. Santiago Bautista Morales Ríos obtuvo el subcampeonato y acompañará al equipo como segunda paleta.
El tercer puesto fue para Felipe Jesús López Villada, quien quedó como primer suplente, mientras que Stefano Favatela finalizó cuarto y ocupará el lugar de segundo suplente.
Los cuatro nombres resumen una jornada de competencia intensa, pero detrás de cada posición hay algo que no siempre aparece en una tabla de resultados: la experiencia de medirse con otros, reconocer las propias fortalezas, descubrir qué aspectos mejorar y aprender a convivir con la incertidumbre que acompaña a todo desafío deportivo.
Diplomas, reconocimientos y una lección que va más allá del marcador
Con los partidos concluidos y las posiciones definidas, llegó el momento de compartir los reconocimientos. El profesor Cristian Carlos Pereyra y la profesora Diamela Saso entregaron diplomas a cada uno de los participantes, destacando el esfuerzo, el compromiso y la participación de los jóvenes.
También se otorgaron los títulos correspondientes a campeones y subcampeones, junto con las distinciones para quienes consiguieron su clasificación a la competencia provincial.
Fue un cierre que permitió recuperar algo esencial: la alegría de participar y el valor de sentirse parte de un equipo, incluso en una disciplina en la que cada jugador debe resolver, muchas veces en soledad, lo que sucede al otro lado de la mesa.
En ese sentido, las palabras del profesor Cristian Pereyra sintetizaron el espíritu de la jornada. El deporte, destacó, no solamente enseña a ganar. También enseña a respetar, a superar las derrotas, a levantarse y a seguir intentando.
Una enseñanza sencilla, pero profunda. Porque ganar puede ser una alegría inmensa, aunque aprender a aceptar un resultado adverso, reconocer el mérito del rival y volver al entrenamiento con ganas de mejorar también constituye una forma de victoria.
Cuatro representantes, una ciudad detrás
A partir del 7 de noviembre, Emma Martini, Victoria Gabriela Díaz, Mirko Villablanca y Santiago Bautista Morales Ríos llevarán el nombre de 25 de Mayo a los Juegos de Integración Pampeanos 2026, en Santa Rosa. Lo harán con el orgullo de haber conseguido su lugar y con la responsabilidad de representar a su comunidad en una competencia provincial.
Pero esta historia no termina en los cuatro clasificados.
También pertenece a Mía Ailín Serraino, Felipe Jesús López Villada y Stefano Favatela, que quedaron como suplentes; a quienes participaron y esta vez no consiguieron el resultado esperado; a las familias que acompañan cada entrenamiento y cada encuentro; y a los profesores que sostienen, día tras día, el trabajo formativo de la escuela.
El crecimiento de una disciplina no se mide únicamente por las medallas ni por los nombres que llegan a una competencia. También se construye en el compromiso cotidiano, en el compañerismo, en la constancia y en la posibilidad de que cada chico y cada chica encuentre un espacio donde aprender, compartir y proyectar nuevos objetivos.
Hoy, 25 de Mayo tiene cuatro representantes rumbo a Santa Rosa. Tiene jóvenes que se animan a competir, una escuela que sigue creciendo y una comunidad que encuentra en el deporte una herramienta para abrir caminos.
Y quizás esa sea la mejor noticia que dejó el selectivo: mientras una pelota sigue cruzando la mesa, también crecen la confianza, la amistad y las ganas de llegar un poco más lejos. Porque, antes de viajar a los Juegos, estos deportistas ya conquistaron algo importante: la experiencia de intentarlo, el valor de compartir el camino y la ilusión de representar a su ciudad.










