Ni las fuertes ráfagas lograron opacar el entusiasmo de los participantes, que completaron la travesía desde Puente Dique hasta el camping “El 23” y cerraron el día con un asado de camaradería.
Este domingo 20 de septiembre se llevó a cabo con total normalidad la 19.ª edición de la Regata del Río Colorado, organizada por la Asociación Amateur de Deportes Náuticos de Catriel y 25 de Mayo. Cerca de una veintena de kayistas se lanzaron a las aguas del río para protagonizar una jornada tan exigente como gratificante.
El principal desafío del día fue el intenso viento, cuyas ráfagas acompañaron buena parte del recorrido y pusieron a prueba la destreza y la resistencia de los navegantes. Sin embargo, ni el clima adverso logró frenar las ganas ni el espíritu aventurero de los participantes, que completaron la travesía sin inconvenientes y con una enorme dosis de entusiasmo.
La largada tuvo lugar en el sector de Puente Dique, desde donde los kayistas remontaron las aguas del río Colorado hasta llegar al camping “El 23”, propiedad de la familia de Gerardo Penailillo, que una vez más abrió sus puertas para recibir a la caravana náutica.
Un cierre a la altura del esfuerzo
Pero la jornada no terminó al pisar tierra firme. Tras el desgaste físico y la lucha contra el viento, los participantes fueron recibidos con un gran asado de camaradería que se convirtió en el broche de oro del encuentro. Entre brasas y mates, no faltaron las risas, las anécdotas del recorrido y la satisfacción compartida de haber superado juntos las dificultades del día.
Desde la Asociación Amateur de Deportes Náuticos destacaron especialmente el compromiso de todos los kayistas, cuya responsabilidad y buena predisposición permitieron que la actividad se desarrollara con absoluta normalidad a pesar de las condiciones climáticas exigentes.
La 19.ª Regata del Río Colorado ya es historia, pero dejó una enseñanza que se renueva año tras año: el río no solo une a Catriel y 25 de Mayo en el mapa, sino que también convoca a sus habitantes alrededor del deporte, la naturaleza, la amistad y la camaradería. Los participantes se retiraron felices, con el recuerdo de una nueva aventura y la certeza de que el año que viene volverán a remar juntos.









