Thiago Lucero tiene 6 años y Rubén Urquiza 74. Ambos asisten a la Escuela Municipal de la localidad rionegrina, donde demuestran que el deporte no tiene edad y se convierte en un puente intergeneracional.
Hay escenas que trascienden el resultado de un partido y revelan la verdadera esencia del deporte. En la Escuela Municipal de Tenis de Mesa de Catriel, esto se vive a diario. Allí, una postal se ha convertido en el símbolo perfecto de la inclusión y la pasión: Thiago Lucero, de apenas 6 años, y Rubén Urquiza, de 74, comparten la misma mesa, la misma pelota y, sobre todo, la misma alegría.
Separados por 68 años de vida, ambos representan los extremos de un ciclo vital. Thiago da sus primeros pasos en la disciplina, con la ilusión de los sueños que recién comienzan. Del otro lado de la red, Rubén aporta su vasta experiencia, demostrando que las ganas de jugar, aprender y disfrutar no tienen fecha de vencimiento.
Sin embargo, cuando el partido comienza, las edades desaparecen. Ya no existen los 6 ni los 74 años; solo quedan dos personas disfrutando del ritmo de una pelota que cruza la red y de un deporte capaz de derribar cualquier barrera etaria.
Esta hermosa realidad que se respira en la escuela catrielense resalta una de las mayores virtudes del tenis de mesa: es un espacio democrático. El deporte no pregunta cuántos años tenés. No importa si sos un niño, un joven, un adulto o un abuelo; siempre hay un lugar en la mesa para vos.
Mientras Thiago representa el futuro y los primeros pasos, Rubén se erige como un ejemplo de constancia, probando que nunca es tarde para seguir jugando, sonriendo y compartiendo. Para el niño, el adulto mayor es un maestro de paciencia; para el adulto, el niño es el recordatorio de la pura alegría de los comienzos.
La Escuela Municipal de Tenis de Mesa de Catriel se consolida así no solo como un espacio de formación deportiva, sino como un verdadero núcleo de encuentro comunitario. Un lugar donde las generaciones se encuentran, las brechas se acortan y el deporte las une.
Como bien demuestran Thiago y Rubén en cada punto que disputan: en el tenis de mesa, la edad no es una barrera… es simplemente un número.
🏓 Ficha del encuentro:
- Protagonistas: Thiago Lucero (6 años) y Rubén Urquiza (74 años).
- Lugar: Escuela Municipal de Tenis de Mesa – Catriel, Río Negro.
- Mensaje: La inclusión y el deporte como puente entre generaciones.










