Una situación de máxima emergencia se vivió este martes al mediodía sobre la Ruta Nacional 151, a la altura de la bajada de El Sauzal, en cercanías de la localidad pampeana de 25 de Mayo, luego de que un camión cisterna sufriera una fuga de ácido clorhídrico, una sustancia altamente corrosiva y de elevado riesgo para la salud y el ambiente. El tránsito permaneció totalmente interrumpido durante más de dos horas mientras equipos especializados trabajaban para controlar la emergencia.
El vehículo, proveniente de la provincia de San Juan y con destino a Rincón de los Sauces, presentó una pérdida del producto químico, lo que obligó a activar un importante operativo de seguridad. En el lugar intervinieron efectivos de la Policía de La Pampa, dotaciones de Bomberos Voluntarios y otros equipos de emergencia, que desplegaron tareas de contención del derrame, neutralización del riesgo químico y protección del área afectada.
Ante la peligrosidad de la sustancia, las autoridades establecieron un amplio perímetro de seguridad y solicitaron a la población no acercarse bajo ninguna circunstancia al lugar del incidente, además de respetar estrictamente las indicaciones del personal policial y de emergencias.
El ácido clorhídrico (HCl) es considerado uno de los productos químicos industriales de mayor peligrosidad durante su transporte. En estado concentrado desprende vapores de cloruro de hidrógeno que, al mezclarse con la humedad del aire, forman una nube altamente irritante y corrosiva. La inhalación de esos vapores puede provocar quemaduras en las vías respiratorias, dificultad respiratoria severa, edema pulmonar e incluso poner en riesgo la vida de las personas expuestas.
El contacto directo con el líquido produce graves quemaduras químicas sobre la piel y lesiones irreversibles en los ojos, razón por la cual los equipos de intervención deben utilizar trajes especiales para materiales peligrosos (Hazmat) y equipos de respiración autónoma.
Además del riesgo para las personas, un derrame de estas características representa una seria amenaza ambiental. Si el ácido alcanza cursos de agua, desagües o napas subterráneas puede alterar drásticamente el pH, causando la muerte de peces y otros organismos acuáticos. También puede esterilizar el suelo, destruir la vegetación circundante y provocar daños importantes en la infraestructura vial, ya que reacciona con materiales presentes en el hormigón y acelera la corrosión de estructuras metálicas.
Otro de los riesgos asociados es la posible liberación de gas hidrógeno si el ácido entra en contacto con determinados metales, un compuesto altamente inflamable que incrementa el peligro durante las tareas de emergencia.
Frente a este tipo de incidentes, los protocolos internacionales establecen como prioridad el aislamiento del área, la contención del producto para evitar su propagación y la posterior neutralización mediante sustancias alcalinas, como cal o bicarbonato de sodio, antes de iniciar las tareas de limpieza y remediación ambiental.
Tras varias horas de intenso trabajo, los equipos de emergencia lograron controlar la situación y comenzar las tareas para restablecer la circulación, mientras continúan las evaluaciones para determinar el alcance del derrame y verificar que no existan riesgos residuales para el ambiente ni para quienes transitan habitualmente por la Ruta Nacional 151.










