‘Chimy’ Ávila rompió el silencio luego de rescindir su contrato con el Real Betis y dejó una fuerte reflexión sobre la industria del deporte. A los 32 años, aseguró que el jugador “sirve mientras rinde” y cuestionó cómo son tratados los futbolistas cuando dejan de ser protagonistas.
(Doble Amarilla).- Después de ponerle fin a su ciclo en el Betis, Ezequiel “Chimy” Ávila sorprendió con un duro análisis sobre el negocio del fútbol. El delantero argentino, que quedó con el pase en su poder tras tres temporadas en el conjunto andaluz, aseguró que la industria convierte a los futbolistas en piezas descartables cuando dejan de ser útiles.
Durante una entrevista en Referentes Podcast, el atacante fue contundente al describir cómo vivió el cierre de su etapa en España. “El fútbol es un tráfico humano legalizado“, disparó, una frase que rápidamente generó repercusión en el ambiente futbolístico.
Ávila profundizó su postura y reconoció que, si bien los futbolistas reciben importantes ingresos económicos, ese reconocimiento tiene un límite. “Se gana dinero, sí. Hasta cuando hacés goles o hasta cuando servís“, expresó, dejando entrever que el rendimiento deportivo termina siendo el único parámetro de valoración.
El exdelantero de San Lorenzo sostuvo que, una vez que el nivel baja o aparecen otros nombres, el futbolista pierde rápidamente protagonismo. “Después pasás a ser una máquina vieja y se necesita una máquina nueva“, afirmó, reflejando la sensación que le dejó su salida del club verdiblanco tras perder espacio en la consideración del cuerpo técnico.
Las declaraciones del atacante llegan en un momento de incertidumbre sobre su futuro profesional, luego de finalizar una etapa en la que no pudo sostener la continuidad esperada y en la que las lesiones también condicionaron su rendimiento.
“El fútbol es un TRÁFICO HUMANO LEGALIZADO. ¿Se gana dinero? Sí, el jugador gana dinero. Hasta cuando hace goles o hasta cuando sirve…
— Datos arg (@Datos_arg) August 1, 2026
Luego ya pasas a ser una máquina vieja, se necesita tener una nueva”.
Las palabras de Chimy Ávila luego de QUEDAR LIBRE con Betis. 😡🇦🇷 pic.twitter.com/eNXh6Ka3mI
Una década de experiencia en el fútbol español
El recorrido del Chimy Ávila en España comenzó en Huesca, donde dio sus primeros pasos en La Liga y rápidamente llamó la atención por su potencia física, intensidad y agresividad ofensiva. Aquellas actuaciones le abrieron las puertas de Osasuna, club en el que alcanzó el mejor nivel de su carrera y se convirtió en uno de los delanteros más respetados del campeonato español.
Ese rendimiento lo llevó en 2023 al Real Betis, donde arribó como un refuerzo de jerarquía con la expectativa de repetir el impacto que había tenido en Pamplona. Sin embargo, las lesiones y la fuerte competencia interna le impidieron afianzarse como titular y fueron reduciendo progresivamente su participación.
Con la rescisión de su contrato, el rosarino cerró más de una década en el fútbol español. Más allá de los logros deportivos, aseguró que esa experiencia también le permitió conocer desde adentro una industria que, según su visión, prioriza el rendimiento inmediato y convierte a los futbolistas en piezas fácilmente reemplazables, una crítica que resumió con una frase que ya recorre el mundo del fútbol.










