La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, junto al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, recibieron en la capital venezolana a una delegación del Congreso de los Estados Unidos. El viaje, patrocinado por la organización de presión American Israel Public Affairs Committee (AIPAC), tiene como eje central de su agenda la cooperación en materia de seguridad y la lucha contra las drogas.
Perfil de la delegación
La comitiva está integrada por los representantes Brian Mast, Randy Fine, Kat Cammack y Jonathan Jackson. Cabe destacar que Mast, Fine y Cammack, todos republicanos por el estado de Florida, son señalados como fervientes sionistas. Mast, quien sirvió como voluntario en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ha registrado declaraciones en las que afirma que no existen “civiles palestinos inocentes”. Por su parte, Fine ha sido citado por expresar posturas extremas, incluyendo llamados a bombardear y someter a Gaza a hambrunas.
¿Qué es el AIPAC?
El viaje cuenta con el patrocinio del Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (CEIAP), conocido por sus siglas en inglés como AIPAC. Esta organización se define a sí misma como un “lobby proisraelí en los Estados Unidos” y opera como una entidad sin ánimo de lucro cuya misión es presionar al Congreso y a la Casa Blanca para mantener una relación estrecha entre Washington y Tel Aviv.
Trayectoria y controversias históricas
Fundado en 1954 por Isaiah L. Kenen, un lobista del gobierno israelí, el AIPAC surgió en parte como respuesta a las reacciones internacionales negativas tras la masacre de Qibya de aldeanos palestinos ese mismo año. La organización consolidó su poder e influencia durante la década de 1980.
En 2002 y 2003, el AIPAC presionó activamente al Congreso para que autorizara el uso de la fuerza y defendió la guerra en Irak en sus actos. Posteriormente, en 2005, un analista del Pentágono se declaró culpable de cargos de espionaje por filtrar secretos del gobierno estadounidense a altos cargos del AIPAC, en un caso que marcó a la organización y que fue conocido como el “escándalo del espionaje del AIPAC”.
Evolución en el financiamiento político
Hasta 2021, el AIPAC no recaudaba fondos directamente para candidatos políticos; en su lugar, sus miembros lo hacían a través de comités de acción política (PAC) no afiliados y por otros medios. Sin embargo, a finales de 2021, la organización creó su propio comité de acción política y anunció planes para un Super-PAC, lo que le permite gastar dinero directamente en nombre de candidatos.
Críticos de la organización afirman que actúa como un agente del gobierno israelí con un “dominio absoluto” sobre el Congreso de los Estados Unidos debido a su poder e influencia. Además, el AIPAC ha sido acusado de mantener fuertes alianzas con el partido Likud en Israel y con el Partido Republicano en EE. UU. Un portavoz de la organización ha calificado estas acusaciones como una “caracterización errónea maliciosa”.
Alcance y defensa del bipartidismo
A pesar de las críticas, el AIPAC afirma contar con más de 100.000 miembros, 17 oficinas regionales y una vasta reserva de donantes. La organización se describe como bipartidista, destacando que los proyectos de ley que impulsa suelen ser patrocinados conjuntamente por demócratas y republicanos.
Como prueba de su alcance transversal, en su conferencia política anual de 2016 participaron tanto la candidata demócrata Hillary Clinton como el republicano Donald Trump. Figuras de alto rango de ambos partidos, como el entonces vicepresidente (y luego presidente) Joe Biden, la senadora (y luego vicepresidenta) Kamala Harris, y el entonces presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, han intervenido ante el CEIAP.
El representante demócrata Brad Sherman (California) ha llegado a calificar al AIPAC como “la organización más importante en la promoción de la alianza entre Estados Unidos e Israel”, consolidándolo en la práctica como uno de los grupos de presión más poderosos de Washington.










