Nuevos ataques aéreos dejaron decenas de víctimas en el sur y el este libanés. Teherán denunció que la continuidad de las operaciones militares israelíes viola los compromisos asumidos en los acuerdos recientes y advirtió sobre consecuencias para la estabilidad regional.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó con dureza la última ofensiva militar de Israel sobre territorio libanés y señaló a Estados Unidos como responsable de las consecuencias derivadas de la continuidad de las acciones bélicas del gobierno israelí.
La reacción de Teherán se produjo luego de que aviones de combate israelíes bombardearan durante la madrugada del viernes distintas zonas residenciales del sur y el este del Líbano. Según informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa, los ataques alcanzaron viviendas habitadas en las localidades de al-Sharqiyah, Harouf y Kfar Sir, ubicadas en el distrito de Nabatieh.
De acuerdo con medios estatales libaneses, los bombardeos ejecutados el jueves ya habían provocado la muerte de al menos tres personas, dos de ellas en Kfar Tibnit y una en Zebdine. Con los ataques más recientes, la cifra de fallecidos ascendió a por lo menos 31 personas, en una de las jornadas más letales desde el inicio de la actual escalada militar el pasado 28 de febrero.
En un comunicado difundido este viernes, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, sostuvo que Washington tiene una responsabilidad directa en el desarrollo de los acontecimientos. El funcionario recordó que uno de los puntos centrales del memorando de entendimiento suscripto entre Irán y Estados Unidos establece que el cese de la agresión israelí contra el Líbano constituye una condición inseparable del acuerdo.
Baghaei advirtió además sobre las “graves e inmediatas consecuencias” que la continuidad de las operaciones militares israelíes podría tener para la paz y la seguridad en Oriente Medio. En ese marco, reiteró que la República Islámica de Irán tomará “todas las medidas necesarias” para proteger sus intereses, su seguridad y los derechos de sus aliados regionales.
Los ataques del viernes tuvieron como blanco zonas donde se encontraban familias mientras dormían, según reportes locales, profundizando la preocupación por el impacto humanitario del conflicto.
Las cifras oficiales difundidas por las autoridades libanesas indican que desde el comienzo de la campaña militar israelí contra el Líbano han muerto 3.912 personas, más de 11.870 resultaron heridas y más de un millón de habitantes se vieron obligados a abandonar sus hogares debido a los combates y bombardeos.










