El secretario general de Hezbolá, Naim Qasem, afirmó que la resistencia libanesa impidió el avance del proyecto israelí en la región, rechazó cualquier negociación vinculada al desarme del movimiento y reclamó el restablecimiento pleno de la soberanía libanesa sobre su territorio.
El secretario general del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá), sheij Naim Qasem, sostuvo este miércoles que la organización logró frustrar los objetivos de Israel en territorio libanés y reiteró su exigencia de una retirada completa de las fuerzas israelíes de las zonas que aún permanecen bajo ocupación.
Durante un discurso centrado en la situación regional y el conflicto con Israel, Qasem afirmó que desde 1948 el Estado israelí ha buscado expandir su influencia sobre un “Líbano debilitado” y acusó al gobierno de Benjamín Netanyahu de impulsar un proyecto expansionista vinculado a la idea del denominado “Gran Israel”.
“No hablamos de intenciones expansionistas, sino de expansión real sobre el terreno”, señaló el dirigente, quien sostuvo además que el objetivo israelí es eliminar a Hezbolá en los ámbitos militar, político, cultural y social para facilitar la absorción del país.
Según Qasem, la resistencia libanesa impidió la concreción de esos planes. “Hemos destrozado el proyecto de Israel y lo hemos impedido”, afirmó, al tiempo que destacó el papel de los combatientes y de la población que respaldó al movimiento durante los enfrentamientos.
El líder de Hezbolá aseguró que la organización mantiene una estructura sólida basada en “la fe, la voluntad y la capacidad”, y destacó que durante el conflicto la resistencia llevó adelante 3.185 operaciones, a un promedio de 30 por día. También indicó que fueron atacados 518 vehículos militares israelíes, 85 aeronaves y que se derribaron 12 drones y 12 helicópteros.
En el plano político, Qasem rechazó cualquier iniciativa que contemple el desarme de Hezbolá como condición para avanzar en negociaciones. “Ningún proyecto bajo el pretexto del desarme pasará”, remarcó, al considerar que Israel busca obtener mediante la política lo que no consiguió por la vía militar.
Asimismo, instó a las autoridades libanesas a mantener una posición unificada en las negociaciones relacionadas con la seguridad y la soberanía nacional, insistiendo en que cualquier diálogo debe centrarse en la retirada israelí, el cese de las agresiones y el retorno de los desplazados y prisioneros.
“Israel debe retirarse, y se retirará”, afirmó Qasem, quien rechazó la creación de zonas especiales o de seguridad para las fuerzas israelíes en el sur del Líbano y sostuvo que el despliegue militar en esa región debe quedar exclusivamente bajo responsabilidad del Ejército libanés, conforme a los acuerdos vigentes.
Por otra parte, el dirigente felicitó a Irán por lo que calificó como una “gran victoria” frente a sus adversarios y agradeció el apoyo brindado a la resistencia libanesa. Aseguró que los objetivos de quienes buscaban debilitar o derrocar al gobierno iraní fracasaron y consideró que Teherán se ha consolidado como una potencia con creciente influencia regional.
Finalmente, Qasem afirmó que los acontecimientos recientes modificarán el equilibrio de poder en Medio Oriente y favorecerán, según sus palabras, a los pueblos de la región y a los movimientos de resistencia.










