El vencimiento del miércoles compromete el ancla cambiaria y se produce en medio de un terremoto político que sacude el círculo íntimo del presidente.
(Por Alfonso de Villalobos para Tiempo Argentino).- La crisis política generada por las denuncias de corrupción que afectan al círuclo íntimo del presidente golpearon al gobierno en un momento financiero muy sensible.
El miércoles las autoridades del Palacio de Hacienda tendrán el desafío de lograr una recompra de deuda de parte de tenedores privados por un valor de más de $13,7 billones. Se trata del equivalente a unos U$S 10 mil millones que vencen el miércoles y el gobierno aspira a que sean renovados mediante otros instrumentos financiero que dará a conocer la secretaría de Finanzas por la tarde del lunes.

Foto: Eduardo Sarapura
La operatoria resulta clave para evitar que esa masa de pesos se vuelque al dólar y empuje al tipo de cambio hacia el nivel superior de la banda cambiaria establecida como tope por el BCRA.
El problema es que la misma se produce en momentos en los cuales, como resultado del impacto de las presuntas coimas que percibió la hermana del presidente Karina Milei, el riesgo país muestra una dinámica al alza a la vez que los títulos soberanos en dólares y las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York perdieron en la apertura de la jornada en torno al 6% de su valor.
El derrumbe de los activos se verifica tanto en Wall Street como en la plaza local. Los ADRs acciones que cotizan en Nueva York) son las que más sufrieron el impacto de la crisis política con un derrumbe de las que corresponden al Grupo Supervielle del 7,2%, las de Edenor marcan una caída del 6,6% y las de Central Puerto un 5,5%.
El riesgo país, por su parte, se aleja de los 700 puntos y ya roza los 770 puntos. Se trata del indicador que mide la sobretasa que debe pagar un país en el mercado mundial privado de deuda en función del presunto riesgo de default.
El dólar, por su parte, trepó durante la mañana hasta los $1.370.
Adelantándose al escenario financiero el gobierno decidió el lunes mediante un decreto avanzar en un canje de Lecap. El Tesoro absorberá una deuda del Banco Central emitiendo una deuda de $4,5 billones forzando que el BCRA se deshaga de sus tenencias de Lecap. De esta manera busca inducir la renovación de la deuda que vence el miércoles y cuyos instrumentos específicos anunciará por la tarde del lunes.
De esa manera se busca “limpiar” el BCRA con el propósito de despejar el escenario para la inminente y clave emisión de títulos que, se espera, ofrezcan tasas similares a las de las últimas emisiones que llegan a triplicar la tasas de inflación esperada por el REM del BCRA para los próximos 12 meses.
La operación va a contramano de la cosmovisión oficial que indica que la inflación es un fenómeno puramente monetario en tanto la preocupación del gobierno, precisamente, es que una disparada del tipo de cambio afecte los precios antes de las elecciones. Los bonos que emitirá, por otro lado, implican forzosamente un incremento de la oferta monetaria en términos reales que, a su turno, se trasladará a la inflación.