Como cada 26, vecinos y vecinas se concentraron en la Torre del Acceso Sur para homenajear a las víctimas de siniestros viales y exigir que la obra sea incorporada al Presupuesto Nacional 2026. El reclamo persiste, aunque otros municipios ya no acompañan con la misma firmeza.
Catriel volvió a decir presente este 26 con un mensaje claro y sin matices: la Ruta Nacional N°151 sigue siendo una deuda abierta del Estado nacional y una herida permanente para la región. En la Torre del Acceso Sur, vecinos y vecinas se reunieron para recordar a las víctimas de los siniestros viales provocados por el deterioro de la traza y para renovar un reclamo que, lejos de diluirse, se fortalece con cada pérdida.
La movilización, que se repite mensualmente por ordenanza del Concejo Deliberante de Catriel, adoptó esta vez la forma de un abrazo simbólico y la entrega de folletos informativos. No fue un gesto aislado ni meramente protocolar: fue una acción concreta para sostener en la agenda pública una demanda que ya no admite dilaciones, la incorporación de la obra de la Ruta 151 en el Presupuesto Nacional 2026.
Durante el encuentro, el cura párroco Temer Muckler elevó una oración junto a familiares de las víctimas, en un momento cargado de memoria, acompañamiento y un pedido explícito de justicia. Porque detrás de cada consigna hay nombres propios, historias truncadas y familias que siguen esperando respuestas.
A fines del año pasado se había acordado un reclamo conjunto con otros municipios atravesados por la 151. La intención era clara: que cada Concejo convocara a sus vecinos el mismo día y a la misma hora, para visibilizar que se trata de un problema estructural que afecta la vida y la economía de toda la región. “La idea es que cada Concejo convoque a sus vecinos el mismo día y a la misma hora, para visibilizar un reclamo que es colectivo, porque la Ruta 151 atraviesa la vida y la economía de toda la región”, había expresado en octubre la intendenta Daniela Salzotto.
Sin embargo, con el correr de los meses, ese frente común parece haberse resquebrajado. Localidades como 25 de Mayo, Puelén, Campo Grande, Cinco Saltos y Cipolletti, que también padecen el estado crítico de la ruta, hoy no sostienen el reclamo con la misma presencia pública. Catriel, en cambio, decidió no retroceder.
La Ruta 151 no es sólo una vía de comunicación: es un corredor estratégico para la producción, el trabajo y la integración regional. Pero en su estado actual, se ha convertido en un factor de riesgo permanente. Baches, deformaciones y tramos deteriorados configuran un escenario que multiplica la probabilidad de siniestros y expone a miles de usuarios cada día.
El mensaje que se repite cada 26 es contundente: no se trata de una obra más en una planilla presupuestaria, sino de una inversión en seguridad vial y en dignidad. Catriel insiste en que la inclusión de la obra en el Presupuesto Nacional 2026 no puede seguir postergándose. Porque la paciencia social tiene límites y porque la memoria de quienes ya no están exige algo más que promesas: exige decisiones.










