El presidente de la FIFA volvió a poner sobre la mesa una modificación profunda de la regla del offside, con el objetivo de potenciar el juego, agilizar las decisiones arbitrales y hacer al fútbol más atractivo para los espectadores.
(Doble Amarilla).- El fútbol mundial podría estar ante una transformación reglamentaria de alto impacto. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, volvió a poner en escena una propuesta que busca redefinir el fuera de juego, una de las reglas más discutidas del deporte, con la intención de favorecer el espectáculo y el juego ofensivo.
Durante su exposición en el World Sport Summit, que se desarrolla en Dubái, el dirigente recordó el camino recorrido con la implementación del VAR y defendió su incorporación como una herramienta de justicia deportiva. “Hace años introdujimos el VAR para que el fútbol fuera más justo, para darle al árbitro la posibilidad de corregir un error que millones de personas, en casa o incluso en el estadio, podían ver”, expresó Infantino.
En esa misma línea, remarcó que el trabajo no se detiene únicamente en la tecnología. “Seguimos mejorando el VAR con tecnología cada vez más avanzada para ayudar a los árbitros a tomar la decisión correcta. Al mismo tiempo, seguimos examinando las reglas y preguntándonos cómo podemos hacer el juego más ofensivo y más atractivo”, añadió.
La ‘Ley Wenger’ vuelve a escena
Fue en ese contexto donde volvió a tomar fuerza la denominada “Ley Wenger”, una iniciativa impulsada por Arsène Wenger, jefe de desarrollo global del fútbol en la FIFA, que ya se encuentra en periodo de prueba. La propuesta plantea un cambio sustancial en la interpretación del fuera de juego.
“La regla del fuera de juego ha evolucionado a lo largo de los años y actualmente exige que el atacante esté en línea o por detrás del defensor. Quizás en el futuro tenga que estar completamente por delante para ser considerado fuera de juego”, sostuvo Infantino, dejando abierta la puerta a una modificación histórica.
De aprobarse este criterio, solo se sancionaría offside cuando el jugador atacante esté totalmente adelantado al defensor, y no por una mínima porción del cuerpo habilitada para jugar el balón, como se aplica desde 1990. El objetivo es claro: más goles, menos polémicas y mayor ventaja para el ataque.
Menos interrupciones y más ritmo
Además del fuera de juego, Infantino también se refirió a otras medidas en evaluación para agilizar el desarrollo de los partidos. “También estamos analizando acciones para evitar las pérdidas de tiempo. Es importante que el juego fluya, por lo que las interrupciones deben reducirse al mínimo”, señaló.
En ese sentido, recordó que ya se están aplicando sanciones concretas, como la concesión de un córner cuando el arquero demora más de ocho segundos en reanudar el juego con el balón en sus manos. Un anticipo de que la FIFA apunta a un fútbol más rápido, continuo y enfocado en el espectáculo.










