Un hombre de 27 años, oriundo de Catriel, enfrenta una causa judicial tras ser denunciado por abusar de una adolescente a la que habría engañado a través de una red social utilizando fotos antiguas y ocultando su verdadera identidad.
El hecho se produjo hace aproximadamente un mes, pero recién fue denunciado en los últimos días, cuando los padres de la víctima revisaron el teléfono celular de la joven y encontraron los mensajes que intercambiaba con el acusado. Según surge de la investigación preliminar, el imputado mantuvo una comunicación constante con la adolescente hasta convencerla de mantener un encuentro, ocasión en la que habría concretado el abuso.
La madre de la menor expresó su malestar con la Justicia al recordar que el mismo sujeto había sido detenido con anterioridad y recuperó la libertad, con la sola restricción de no acercarse a la víctima. “Este hombre actuó con total premeditación, engañó a mi hija mostrando fotos viejas y mintiendo sobre su identidad”, declaró a los medios.
De acuerdo a los mensajes hallados, el acusado le habría hecho creer a la adolescente que estaba enamorado y que buscaba una relación seria. Sin embargo, tras el encuentro en el que ocurrió el abuso, el sujeto nunca volvió a comunicarse con ella.
La denuncia fue radicada en sede policial y la causa quedó en manos de la Justicia, que deberá resolver la situación procesal del imputado en los próximos días.
El grooming, un delito silencioso que acecha a niños y adolescentes
El grooming se ha convertido en una de las formas de violencia más peligrosas de la era digital. Se trata de un delito en el que un adulto contacta a un niño, niña o adolescente a través de internet o redes sociales, haciéndose pasar por alguien de su confianza —en muchos casos simulando ser más joven—, con el fin de manipularlo y llevarlo a situaciones de abuso sexual o extorsión.
Especialistas advierten que este tipo de acoso suele pasar desapercibido para las familias, ya que ocurre en espacios íntimos como celulares, computadoras o tablets. Los agresores utilizan tácticas de manipulación psicológica que generan miedo o vergüenza en las víctimas, lo que dificulta que se animen a pedir ayuda.
Las consecuencias pueden ser graves: desde problemas emocionales y traumas, hasta la difusión de imágenes íntimas sin control, usadas para chantajes o amenazas.
Prevención y acompañamiento
Frente a este escenario, los organismos especializados recomiendan reforzar la educación digital y el acompañamiento familiar. Algunas medidas fundamentales son:
Hablar con los hijos sobre el uso responsable de internet y crear un clima de confianza para que puedan contar si algo los incomoda.
Supervisar las actividades en redes sociales y activar controles parentales en los dispositivos.
Recalcar que no deben compartir fotos, videos ni datos personales con desconocidos.
Recordar que detrás de un perfil puede ocultarse un adulto con malas intenciones.
En Argentina, el grooming está tipificado como delito y puede denunciarse en la línea 137 o en cualquier comisaría. La mejor herramienta para combatirlo sigue siendo la prevención y el acompañamiento cercano de los adultos responsables.