La Municipalidad de Catriel concretó la segunda entrega del Banco de Tierras Municipal, una política impulsada por la gestión de la intendenta Daniela Salzotto con el objetivo de ordenar el crecimiento urbano y ampliar las posibilidades de acceso al suelo para las familias de la ciudad.
Con esta nueva instancia, ya son 70 los terrenos entregados durante 2026, mientras que el Municipio proyecta alcanzar 200 nuevas entregas, en el marco de una política que busca dar respuesta a una demanda histórica de la comunidad.
Desde el Ejecutivo municipal destacaron que el programa contempla criterios de transparencia, regularización catastral y planificación de los servicios esenciales, de manera que las familias beneficiarias puedan acceder a sus terrenos dentro de un proceso formal, con reglas claras y previsibilidad.
Una herramienta para planificar el crecimiento
El Banco de Tierras constituye, además de un mecanismo para facilitar el acceso al suelo, una herramienta de planificación urbana. Su importancia radica en que permite al Estado municipal disponer y administrar terrenos destinados a objetivos de interés público, entre ellos la vivienda, el desarrollo productivo y la generación de espacios para infraestructura y servicios.
En una ciudad como Catriel, cuyo crecimiento estuvo históricamente vinculado a la actividad hidrocarburífera, contar con suelo disponible y planificado puede contribuir a evitar procesos de expansión urbana desordenada y a reducir los costos asociados a la extensión de redes de agua, electricidad, gas y otros servicios.
La disponibilidad de tierras municipales también puede permitir una intervención más activa frente a la demanda habitacional y contribuir a prevenir situaciones de ocupación irregular, otorgando a las familias un marco de mayor seguridad jurídica para proyectar la construcción de sus viviendas.
Más que terrenos: planificación territorial
El desafío para cualquier política de tierras no se limita a entregar lotes. La ubicación de los terrenos, su situación dominial y catastral, la factibilidad de los servicios y la integración de los nuevos sectores al entramado urbano son aspectos determinantes para que el crecimiento sea sostenible.
En ese sentido, el Banco de Tierras puede convertirse en una herramienta estratégica para anticipar las necesidades futuras de Catriel, reservar suelo para infraestructura y equipamiento comunitario y orientar la expansión de la ciudad hacia sectores donde la provisión de servicios resulte técnica y económicamente viable.
También puede ofrecer posibilidades para diversificar los destinos del suelo público, incorporando eventualmente áreas destinadas a actividades productivas, espacios verdes, equipamiento comunitario y proyectos vinculados con el desarrollo económico local.
Una política que requiere continuidad
La experiencia de Catriel se inscribe en una discusión más amplia sobre el papel de los gobiernos locales en el acceso al suelo urbano. En Río Negro, la política provincial de suelo urbano también contempla herramientas destinadas a facilitar el acceso a terrenos y promover una planificación territorial ordenada.
En este contexto, la continuidad del Banco de Tierras Municipal y la articulación con otros niveles del Estado pueden resultar determinantes para que las nuevas entregas no sean acciones aisladas, sino parte de una estrategia de crecimiento urbano sostenida en el tiempo.
La Municipalidad agradeció el trabajo del equipo del Ejecutivo y el acompañamiento del Concejo Deliberante para avanzar con esta política pública.
Para Catriel, el desafío que se abre ahora es transformar la disponibilidad de terrenos en ciudad planificada: con servicios, infraestructura, seguridad jurídica y oportunidades para las familias, acompañando el crecimiento de la localidad con una mirada puesta también en las próximas décadas.










