El acuerdo, que será firmado oficialmente el 19 de junio en Suiza, contempla el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el cese de las operaciones militares y el inicio de un proceso de negociación de 60 días. Teherán aseguró que el documento fue elaborado bajo una lógica de “desconfianza activa” hacia Washington y atribuyó su concreción a la presión militar ejercida durante el conflicto.
En un anuncio que podría marcar un punto de inflexión en una de las crisis geopolíticas más sensibles de los últimos años, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, informó que el memorando de entendimiento (MdE) negociado entre Irán y Estados Unidos ya fue finalizado y será firmado oficialmente el próximo viernes 19 de junio en Suiza.
La confirmación llegó después de semanas de negociaciones intensas mediadas por Pakistán y respaldadas diplomáticamente por Qatar, Arabia Saudita y Turquía. Según las declaraciones de las partes involucradas, el acuerdo incluye la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en distintos frentes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra Irán y la apertura de una nueva fase de conversaciones destinadas a resolver cuestiones pendientes, entre ellas las sanciones económicas y el programa nuclear iraní.
Un acuerdo basado en la desconfianza
Durante una intervención pública realizada el domingo, Gharibabadi enfatizó que el memorando no representa un acto de confianza hacia Washington, sino que fue construido sobre la base de una profunda cautela estratégica.
“Hemos incorporado todas nuestras posiciones importantes al borrador del memorando de entendimiento”, afirmó el funcionario iraní.
“Este memorándum no implica confiar en el enemigo; ha sido redactado con una profunda desconfianza. Supervisaremos el cumplimiento de los compromisos de Estados Unidos”, agregó.
El diplomático sostuvo que Irán no aceptó la firma hasta que todas sus exigencias fueron incorporadas al texto definitivo. Según explicó, las conversaciones continuaron hasta apenas una hora antes del anuncio oficial.
Asimismo, adelantó que una vez concretada la firma en Suiza, el texto íntegro del memorando será publicado y explicado a la población iraní a través de los medios de comunicación para detallar sus alcances, beneficios y mecanismos de implementación.
Levantamiento del bloqueo y fin de las operaciones militares
Uno de los aspectos centrales anunciados por Teherán es el levantamiento del bloqueo naval estadounidense a partir del lunes por la noche, medida que estaría acompañada por la finalización inmediata de las operaciones militares en diversos escenarios regionales, incluido el Líbano.
Según Gharibabadi, la implementación inicial del acuerdo dependerá de la verificación efectiva de los compromisos asumidos por Washington respecto al cese de las hostilidades, la apertura marítima y la liberación de activos iraníes.
“El inicio de las negociaciones de 60 días está condicionado al cumplimiento de estos compromisos estadounidenses”, explicó.
La apertura del Estrecho de Ormuz constituye uno de los puntos más relevantes desde el punto de vista económico global, ya que por esa vía marítima circula una porción significativa del comercio internacional de petróleo.
El papel de Pakistán y los mediadores regionales
La mediación paquistaní fue destacada por todas las partes como un elemento decisivo para alcanzar el entendimiento.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció a través de la red social X que el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán había sido alcanzado tras intensas conversaciones diplomáticas.
“Ambas partes han declarado la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluida Líbano”, escribió.
Sharif confirmó que la ceremonia oficial de firma tendrá lugar el 19 de junio en Suiza y agradeció públicamente la cooperación de Qatar, Arabia Saudita y Turquía en el proceso de mediación.
Según indicó, durante los días previos a la firma se desarrollarán reuniones preparatorias destinadas a establecer las bases de las conversaciones técnicas y políticas posteriores.
Trump celebra el acuerdo
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump confirmó el entendimiento mediante una publicación en Truth Social.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Enhorabuena a todos!”, escribió.
En el mismo mensaje anunció la reapertura de la navegación comercial en el Golfo Pérsico.
“Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”, afirmó.
El mandatario concluyó con una referencia al impacto económico que espera genere la medida: “¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!”.
Teherán atribuye el acuerdo a su presión militar
Uno de los aspectos más destacados de las declaraciones iraníes fue la insistencia en que el acuerdo no fue producto exclusivo de la diplomacia, sino también del poder militar desplegado por la República Islámica y sus aliados regionales.
Gharibabadi afirmó que las advertencias emitidas por las fuerzas armadas iraníes, especialmente tras los ataques israelíes del domingo contra los suburbios del sur de Beirut, influyeron directamente en la redacción final del memorando.
“Las amenazas de Irán esta noche fueron efectivas para impulsar ciertos temas en el texto de la negociación”, sostuvo.
El funcionario también mencionó la respuesta militar de Hezbolá como un factor determinante para acelerar el cierre de las conversaciones.
“Hezbolá respondió con firmeza y contundencia al acto terrorista del régimen sionista”, expresó.
A su juicio, la combinación de presión militar y resistencia política permitió a Irán obtener concesiones relevantes durante el proceso.
“El poder militar y las amenazas que hicimos ayudaron a finalizar el texto y a avanzar en varios temas en los que estábamos trabajando”, declaró.
Un proceso de negociación de 60 días
Tras la firma oficial comenzará una etapa de verificación y negociación que se extenderá durante 60 días.
Durante ese período se abordarán cuestiones consideradas estratégicas para ambas partes. Entre ellas figuran:
- El levantamiento de las sanciones primarias y secundarias impuestas por Estados Unidos.
- La posible derogación de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
- La revisión de medidas adoptadas por la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
- El tratamiento de la cuestión nuclear iraní.
- La elaboración de mecanismos para la reconstrucción económica de Irán tras el conflicto.
- La creación de sistemas de supervisión para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.
Gharibabadi confirmó además que los países mediadores continuarán participando activamente durante esta nueva fase del proceso.
La narrativa oficial iraní
La televisión estatal iraní presentó el acuerdo como una victoria estratégica de la República Islámica y aseguró que Washington se vio obligado a aceptar el fin de la guerra.
“Gracias al poder, la firmeza y la resistencia de las fuerzas armadas y del pueblo, Estados Unidos se vio obligado a aceptar el fin de la guerra”, afirmó la emisora.
La cadena sostuvo además que “la República Islámica de Irán obligó oficialmente al enemigo estadounidense-sionista a poner fin a la guerra en todos los frentes”.
En la misma línea, Gharibabadi aseguró que los objetivos perseguidos por los adversarios de Irán no fueron alcanzados.
“El enemigo que atacó para llevar a cabo sus siniestros objetivos ha sufrido una derrota en todos ellos, y la República Islámica ha logrado grandes victorias en esta guerra”, afirmó.
Mientras tanto, la comunidad internacional permanece atenta a los pasos previos a la firma oficial en Suiza. De concretarse según lo anunciado, el memorando abrirá una nueva etapa diplomática entre dos países enfrentados durante décadas y podría tener consecuencias significativas para la seguridad regional, los mercados energéticos y la estabilidad de Medio Oriente.










