El Ente Provincial del Río Colorado (EPRC) puso en marcha la primera etapa del Programa de Reactivación del vivero forestal con la implantación de más de **9.000 estacas de álamo y 1.000 de sauce**, marcando un paso clave en la recuperación de este espacio estratégico.
El objetivo central es producir especies forestales destinadas a proyectos de reforestación en áreas degradadas, impulsar cultivos complementarios y promover la conciencia sobre el rol de los árboles en la construcción de entornos más saludables.
En los últimos días se realizaron tareas de limpieza, poda e instalación de los primeros estaqueros de salicáceas, con la meta de alcanzar 12.000 plantas producidas en esta temporada. Además, se anunció la construcción de un invernadero de 400 m² con riego presurizado, que funcionará como huerta demostrativa y espacio de experimentación.
“Con estas acciones, desde el EPRC seguimos trabajando para recuperar el vivero como un espacio productivo, experimental y educativo, al servicio del ambiente y la comunidad”, expresaron desde el organismo que conduce el Ing. Jorge Poletti.
Forestación y cambio climático
Especialistas remarcan que la forestación no solo aporta sombra, refugio para la biodiversidad y mejora de la calidad del aire, sino que constituye una de las principales estrategias para mitigar el cambio climático. Los árboles capturan dióxido de carbono (CO₂), uno de los gases responsables del calentamiento global, y ayudan a regular la temperatura del suelo y el agua, reduciendo fenómenos como la desertificación y la erosión.
En regiones áridas y semiáridas como las que atraviesa el río Colorado, estos proyectos son vitales: no solo restauran áreas deterioradas, sino que también garantizan recursos productivos sostenibles y ofrecen a las comunidades un espacio de aprendizaje y concientización ambiental.
Con esta iniciativa, el EPRC busca transformar al vivero en un polo de producción verde, que contribuya tanto a la economía local como a la lucha contra la crisis climática global.